La Vida es Sueño

¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción, y el mayor bien es pequeño; que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son.

Nombre: legendario
Ubicación: Madrid, Spain

domingo, junio 04, 2006

La Leyenda de la Doncella y el Escudero

Cuenta la historia que en la época medieval vivían un joven escudero y una hermosa doncella que se conocieron en su temprana adolescencia. Al poco tiempo se gustaron y comenzaron una relación de enamorados. Los comienzos de esa relación fueron dulces, románticos, idílicos, prometedores; era la primera relación de los dos y estaban llenos de ilusión y de esperanzas.

El chico era un fiel escudero que servía a un noble caballero. Trabajaba muy duro para poder subsistir y para poder cumplir uno de sus sueños: llegar a ser caballero. Su otro sueño era compartir el resto de su vida con su amada. La chica era una dulce y bella doncella, hija de campesinos, que también tenía que trabajar duro para vivir. Apenas tenían tiempo de compartir momentos juntos los dos enamorados; se pasaban el día trabajando. Tampoco tenían más personas a su lado, aparte de sus familias, sólo se tenían el uno al otro.

El tiempo pasaba. Nuestro fiel escudero sólo pensaba en el día en que su señor le nombrara caballero y en el día en que pudiera conviviera con su amor. Fueron muriendo así los días pero algo ocurrió. Nuestra bella doncella había conocido a un apuesto caballero que apareció en su vida y se había enamorado de él.

Se acercaba el día en que el escudero cumpliría uno de sus sueños: pronto le nombrarían caballero. Pero el destino, siempre irónico, a veces sarcástico, quiso que su otro sueño se desvaneciera. Parece que a veces el destino no puede soportar tanta felicidad y actúa repartiendo tristeza y desolación, arrancando ilusiones y esperanzas de los pobres corazones de algunas personas.

Llegó el día de la ceremonia. Nuestro escudero aspirante prestó juramento ante sus superiores y fue nombrado caballero. A partir de ese día gozaría de una mejor posición y de más libertad. Pero ahora no tenía con quien compartir su felicidad. Y es que, como dice un proverbio, la mitad de la felicidad reside en compartirla.

La doncella y su caballero siguieron felizmente juntos el resto de su vida. Es probable que ella jamás reparara en todo el dolor, tristeza y soledad que causó al pobre escudero. Ella era feliz con su amado.

Respecto al recién nombrado caballero poco se sabe de él. Algunos dicen que poco después de su nombramiento murió de dolor al no poder soportar tanta tristeza y soledad. Otros dicen que pasó el resto de su vida vagando en la más terrible soledad, luchando por alcanzar ese Reino de los Sueños, donde su sueño se hiciera realidad. Durante el resto de su vida, su único sueño fue encontrar a alguien que le salvara de la celda de soledad en la que vivía.


O quizás, todavía no esté escrito el final de esta historia. Quizá uno de nosotros seamos ese triste caballero que vaga por la vida en busca de alcanzar ese sueño. Si es así, todavía hay esperanza para ese caballero. Quizá el destino le devuelva todo lo que un día le arrebató. Tendremos que esperar a que el destino escriba el final de esta triste historia.